Ya lo avisaron los meteorólogos, mi madre me advirtió, hasta mis rodillas flaqueaban y mis jaquecas continuas querían ponerme en pre-alerta : Una ola de frío polar estaba apunto de alcanzarme.
Y a pesar de todas esas señales, el temporal invernal me pilló desprevenida. Ahora me encuentro con el corazón congelado apunto de hacerse cachitos, mientras que por debajo del ecuador, en mi entrepierna, ya es verano, una ola de calor tropical me asfixia.
Ahora entiendo porque la gran mayoría prefiere la primavera....pero como suele decirse: no se puede tener todo en esta vida.....¿o sí?
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